Hace muchos años, una canción para niños llamada «¿De qué están hechos los niños y niñas?» fue lanzada en Rusia. Desde entonces se ha convertido en un hito cultural, una composición que todos los niños y niñas rusos aprenden cuando son jóvenes. En la letra de esa canción, los niños están hechos de cosas como «fuegos artificiales y baterías de energía», mientras que las niñas están hechas de «anillos, flores y mermelada».
En la película, se muestra a una niña cantando los versos tradicionales de «De qué están hechas nuestras niñas». Sin embargo, al ver a algunos de los atletas más destacados de Rusia, la niña comienza a cambiar la letra de la canción clásica para incluir un mensaje más inspirador.
«Hechas de moretones; Y de golpes.
Hechas de valentía; Y de puños apretados.
Hechas de independencia; Y de habilidades;
De pasión y corazón; Y de dignidad.
Hechas de voluntad; Eso es más difícil que pedernal.
Hechas de fuerza; Y de fuego.
Hechas de libertad; De las opiniones de otras personas.
Lee la historia de Kathrine Switzer y reflexiona. En la entrada DORSAL 261 tienes un artículo. Relacionado con esto también el vídeo Dream Crazier para pensar.
Mira la entrada "Publicidad de la buena" y disfruta.
Además hoy toca evaluar. Tenéis dos cuestionarios. Uno es para que valoréis vuestro trabajo y vuestra participación en el área de educación física desde casa. El otro, tenéis que hacerlo con los papás y es para valorar el blog. No olvidéis darle a SUBMIT para enviármelo. Gracias!
Recordad que seguimos anotando kilómetros en bici y andando en nuestra tabla hasta el día 15.
Miércoles 19 de abril de 1967. Una valiente joven de 20 años llamada Kathrine Switzer, decide correr en la Maratón de Boston con el dorsal 261 a pesar de que las pruebas largas estaban prohibidas a las mujeres por su supuesta inferioridad física.
Tras ser descubierta en la carrera, los organizadores se abalanzaron sobre ella para arrancarle el dorsal. Finalmente, sus compañeros de prueba se unieron a la corredora en un gesto de solidaridad, impidiendo que le obstaculizaran el paso. Switzer acabó sus 42 kilómetros en 4 horas 20 minutos. Cinco años después de su intervención, el Maratón se abrió oficialmente a la participación femenina.